Tendencias en logística para e-commerce

Por Equipo BooBoo  ·  9 septiembre 2020

Las tiendas online están viviendo uno de sus mejores momentos.  El confinamiento y los cambios que ha conllevado en nuestros hábitos han provocado que muchos negocios que aún no se habían animado a abrir su propio eCommerce lo hayan hecho  y que aquellos que ya ofrecían venta online, lo hayan potenciado significativamente (grandes retailers, tecnoligía, alimentación…) . Uno de los puntos más importantes para que una tienda online funcione es contar con un operador logístico que asegure que la experiencia del cliente sea satisfactoria.

Con la reapertura de los mercados y el gran incremento del comercio online, la industria logística ha tenido que seguir mejorando sus procesos de automatización y digitalización para cumplir con las exigencias actuales. En el centro de estas demandas se encuentran el uso extensivo de Big Data y la última milla. En este post abordaremos el escenario actual para los eCommerce, el papel de las empresas de logística en este sentido y qué retos se plantean de cara a 2021.

El comercio electrónico se dispara

La pandemia mundial ha cambiado muchos de nuestros patrones. Gracias a la tecnología hemos podido seguir trabajando desde casa o mantener el contacto con nuestros familiares y amigos. La transformación digital ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad.

Es por esto que los eCommerce se han consolidado y los consumidores se han acostumbrado a esta forma de comprar. Como era de esperar, algunos sectores son los más beneficiados por razones obvias: alimentación, moda, electrónica, parafarmacia y productos del hogar son algunos de los más demandados. Como consecuencia, el sector logístico ha visto incrementada significativamente su actividad para atender este e-Commerce.

¿Qué tiene que ofrecer un operador logístico a un eCommerce para que sea rentable?

Envíos rápidos, gran volumen de entregas, altas expectativas de satisfacción por parte de los clientes… Uno de los factores fundamentales para que una tienda online sea rentable es su operador logístico. La relación entre ambos es, por tanto, cada vez más exigente. Muchos eCommerce necesitan de unos servicios logísticos muy concretos para garantizar el éxito de la entrega, por lo que las empresas de transporte también han de adaptarse a esta forma de consumo.

Destacamos algunos de los puntos más importantes que marcan la relación entre un eCommerce y un operador logístico.

  • Tipo de producto. Se clasifican en dos grandes grupos: normales y especiales. Los primeros son aquellos que no necesitan de ningún cuidado extra especial y tienen un precio estándar. Nos referimos a productos especiales al hablar de grandes portes, productos perecederos o envíos frágiles que sí necesitan ser tratados de una forma diferente. En este caso se necesita un medio de transporte adaptado a las circunstancias, por lo que el envío se encarece.
  • Zonas de entrega. El destino de los envíos pueden ser nacionales o internacionales, con su consiguiente cambio de tarifas (a mayor kilometraje, mayor coste).
  • Plazos. En el mismo día, al día siguiente, en 48 horas, etc. También aquí se valora el horario de servicio.
  • Número de envíos mensuales. A mayor volumen de envíos, mayor margen de negociación.

2020, un año marcado por la pandemia

Las previsiones a principio de año ya anunciaban un despegue de la categoría de alimentación en eCommerce con un claro impacto sobre el sector logístico. Con la pandemia y el confinamiento las expectativas en este sentido se dispararon. Las previsiones de aquí a final de año es que esta tendencia continúe a este ritmo. Los consumidores seguirán optando por el comercio online para hacer sus compras de alimentación, productos del hogar, perfumería y bebidas durante este otoño.

La sostenibilidad era uno de los grandes retos para los eCommerce y, por tanto, para sus operadores logísticos. El auge de los productos eco-friendly repercute también en la logística, de quien se espera también esa concienciación ecológica.

En paralelo, los plazos de entrega tienden a acortarse, por lo que las empresas de logística se han enfrentado al reto de hacer convivir esa exigencia de inmediatez con políticas de sostenibilidad y respeto por el medio ambiente.

¿Cómo será el 2021 para los operadores logísticos?

La digitalización ha llegado para quedarse en todos los sectores, también en logística. Las empresas de transporte seguirán trabajando para mejorar la automatización e integrar la gestión de la información en sus procesos.

  • Big Data: el uso extensivo de datos en digital y su recopilación masiva permitirá hacer un uso más amplio y ordenado de la información y, por tanto, tomar decisiones más operativas.
  • Inteligencia Artificial: el reto es monitorizar la mercancía en todo momento e implementar soluciones de trazabilidad para el proceso de distribución y entrega, especialmente en ese trayecto final que conocemos como última milla.
  • Nuevos perfiles profesionales: para hacer un uso especializado de la tecnología y los entornos digitales, las empresas tendrán que incorporar perfiles expertos en estos campos.
  • Seguridad: las herramientas de vigilancia tendrán que ser más exhaustivos tanto en la carretera como en los almacenes.
  • Paliar el impacto medioambiental: la logística y el eCommerce seguirán apostando e implementando nuevas soluciones para hacer sus procesos más sostenibles y respetuosos con el entorno.

En definitiva, la convergencia de factores como el aumento en la velocidad de las transacciones en el ecosistema digital, el incremento sustancial de compras en ecommerce o la crisis provocada por la Covid-19 ofrecen un contexto muy peculiar que requiere de la máxima conexión entre los comercios y sus operadores logísticos. La innovación y la implementación de tecnología, como el algoritmo de BooBoo , serán aliados estratégicos, la piedra angular para seguir ofreciendo un servicio rápido y eficiente, siempre sin perder de vista las políticas de actuación que promuevan el cuidado del el medioambiente y un uso sostenible de los recursos.

En este sentido, solamente aquellas empresas que sepan adaptarse a estas nuevas circunstancias podrán mantener su actividad a salvo de las amenazas que existen en la actualidad.