Primera parte: Mercancías especiales: transporte de residuos sanitarios

Por Equipo BooBoo  ·  10 noviembre 2020

Los residuos sanitarios son un tipo de mercancía especial, por tanto, su manipulación y transporte tiene unas características concretas. Explicamos cuáles ahora que estamos en plena pandemia.

Mercancías especiales: ¿Cómo se transportan los residuos sanitarios?

La pandemia del Covid-19 ha traído consigo un aumento de los desechos sanitarios. Guantes de silicona, mascarillas, envases para geles hidroalcohólicos, vestuario desechable para personal sanitario… Todos estos residuos no solo deben depositarse en un contenedor adecuado para que no acaben dañando el medio ambiente, sino que también deben ser trasladados con unas medidas especiales, es necesario un correcto tratamiento de los dichos residuos generados por el coronavirus.

Este aumento de los residuos sanitarios ha supuesto que los operadores logísticos adopten planes de contingencia para potenciar la seguridad y funcionalidad en el transporte de este tipo de mercancías especiales.

La organización y planificación es clave para evitar problemas que puedan afectar a la calidad de vida de las personas y el medio ambiente. En este post explicamos cómo se gestionan y transportan los residuos sanitarios de manera correcta.

¿Qué son las mercancías especiales?

Las mercancías especiales son aquellas mercancías que, por su tamaño, peso, tiempo de vida útil o peligrosidad, requieren procedimientos de manejo y transporte que cumplan ciertas condiciones extraordinarias. 

Los residuos sanitarios generados durante la pandemia son consideradas mercancías especiales, por tanto, en hospitales, centros de extracción de sangre, centros de investigación, ambulancias, incluso domicilios deben tener especial cuidado por el riesgo de transmisión del virus.

Tipos de residuos sanitarios y clasificación

Para saber cómo manipular y transportar los residuos sanitarios de manera correcta es importante conocer qué tipos existen y cómo se clasifican:

Residuos asimilables a urbanos (CLASE II)

Son residuos propios de la actividad sanitaria que no llevan asociado ningún riesgo de infección. Además, pueden ser gestionados conjuntamente a los domésticos. Ejemplo de estos son: material de curas, material de un solo uso (desechable), guantes, escayolas,etc.

Residuos procedentes de procesos quirúrgicos o biosanitarios especiales (CLASE III)

Son residuos de pacientes con enfermedades virulentas, infecciosas de transmisión y que pueden tener un riesgo para trabajadores, salud pública o medio ambiente. Este tipo de residuos, hospitalarios y médicos, se están generado de forma exponencial como consecuencia de la COVID-19. 

Se exigen ciertas medidas preventivas para su manipulación, recogida, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación. Se deben almacenar en contenedores de residuos sanitarios y deben ser etiquetados como “bio peligrosos”. 

Residuos químicos o radiactivos (CLASE IV)

Residuos contaminados por sustancias radioactivas. Por ejemplo: aguas de laboratorio, líquidos radiográficos, reactivos de laboratorios, medicamentos caducados, envases vacíos contaminados, etc.

Residuos citotóxicos (CLASE V)

Son residuos que se caracterizan por sus riesgos carcinógenos, mutágenos o para la reproducción. Ejemplo de estos son viales caducados, jeringuillas con medicamentos, botellas de suero, etc, Los contenedores donde se desechan deben ser señalizados como “citotóxicos”.

El transporte de los residuos sanitarios generados por la pandemia del COVID-19, necesita una logística que cumpla ciertas restricciones aplicando protocolos de prevención y controles de seguridad. Para esto la utilización de equipos de protección individual y contenedores de transporte de residuos son necesarios para hacer frente a posibles riesgos. 

Estos residuos sanitarios se transportan y se almacenan con un tiempo máximo, teniendo en cuenta con anterioridad una separación de los residuos por debida clasificación. Finalizando con la limpieza adecuada y profunda de los contenedores, así mismo como las bolsas no deben almacenarse una encima de la otra, ni ser comprimidas, esto con el fin de  tener un proceso logístico satisfactorio. 

Se trata de un transporte sensible y peligroso que debe comunicarse a los organismos correspondientes previo al inicio de la actividad. Se realiza por un transportista especializado en residuos peligrosos, que solo puede depositar dichos residuos en la instalación destinataria que figure en el documento de identificación, para su tratamiento o almacenamiento.

Una gestión eficaz del transporte de mercancías especiales no solo permite asegurar una recolección clave para controlar la propagación de enfermedades, sino que también permite vehicular dichos residuos para que no sean contaminantes ni una problemática añadida al medio ambiente. No debemos olvidar que la contaminación por residuos tóxicos y plásticos son uno de los principales problemas ambientales del planeta.