Globalización y logística: pros, contras y nueva situación con la COVID-19

Por Equipo BooBoo  ·  19 octubre 2020

Globalización y logística: pros, contras y nueva situación COVID-19

Somos una sociedad universal e interconectada y las empresas tienen que enfrentarse cada día a nuevos retos y desafíos ante este orden mundial. Internet y el avance en las comunicaciones son elementos clave en la globalización, pero el sector de la logística es sin duda otro protagonista dentro de este mapa mundial donde productos que se fabrican en una parte del planeta pueden tener como destino final la parte opuesta.

Somos una sociedad universal e interconectada y las empresas tienen que enfrentarse cada día a nuevos retos y desafíos ante este orden mundial. Internet y el avance en las comunicaciones son elementos clave en la globalización, pero el sector de la logística es sin duda otro protagonista dentro de este mapa mundial donde productos que se fabrican en una parte del planeta pueden tener como destino final la parte opuesta.

Somos una sociedad universal e interconectada y las empresas tienen que enfrentarse cada día a nuevos retos y desafíos ante este orden mundial. Internet y el avance en las comunicaciones son elementos clave en la globalización, pero el sector de la logística es sin duda otro protagonista dentro de este mapa mundial donde productos que se fabrican en una parte del planeta pueden tener como destino final la parte opuesta.

Somos una sociedad universal e interconectada y las empresas tienen que enfrentarse cada día a nuevos retos y desafíos ante este orden mundial. Internet y el avance en las comunicaciones son elementos clave en la globalización, pero el sector de la logística es sin duda otro protagonista dentro de este mapa mundial donde productos que se fabrican en una parte del planeta pueden tener como destino final la parte opuesta.

Somos una sociedad universal e interconectada y las empresas tienen que enfrentarse cada día a nuevos retos y desafíos ante este orden mundial. Internet y el avance en las comunicaciones son elementos clave en la globalización, pero el sector de la logística es sin duda otro protagonista dentro de este mapa mundial donde productos que se fabrican en una parte del planeta pueden tener como destino final la parte opuesta.

Pros y contras de la globalización en logística

Operar en un entorno global tiene una serie de beneficios, entre las ventajas que encontramos están:

  • Aumento de la competitividad: las empresas quieren ser mejores que la competencia, más eficaces y eficientes, que sus productos lleguen a los lugares de destino en el menor tiempo y de la mejor forma posible. Conseguir más con menos.
  • Ampliación de mercados: las empresas pueden acceder a productos y mercados a los que antes no llegaban y, por tanto, crecen sus clientes potenciales.
  • Reducción de costes: gracias a la posibilidad de elegir la sede y locales en cualquier lugar del mundo. También varía el coste de mano de obra de un lugar a otro o los precios del transporte. Además, la posibilidad de concentrar el sistema logístico en el mismo punto geográfico o distribuirlo en diferentes, favorece también la reducción de costes. 
  • Especialización: en determinados puntos del proceso logístico y eso ayuda a que se pueda ir mejorando de manera continua.
  • Más profesionalización y modernización: se promueven políticas de buenas prácticas, indicadores de rendimiento y se demandan sistemas informatizados y más modernos. En un entorno global y competitivo sobreviven los mejores y los que aplican las técnicas más innovadoras.


Como todo tiene su cara y su cruz, también encontramos algunos inconvenientes en la globalización en logística:

  • Mayor riesgo operacional y de coordinación: trabajar en distintos lugares como consecuencia de globalizar la producción supone riesgos para las empresas. Cada lugar tiene sus regulaciones, legislaciones, circunstancias políticas, tradiciones comerciales, idiomas y condiciones laborales que pueden suponer barreras para el proceso logístico.
  • Riesgo del “efecto látigo” o “bullwhip effect”: se trata de que si aumenta la demanda de un producto se puede llegar a producir un desajuste entre su demanda real y la percepción que tienen de ella los actores de la cadena de suministro logística. Se puede generar una situación de acumulación de stocks.
  • Menor margen de error: los retrasos en las entregas son fallos que los operadores logísticos no pueden, ni quieren, permitirse en ningún caso pero mucho menos con la internacionalización del comercio.
  • Costes por distancia: el coste de transporte de unidad por producto aumenta con la distancia.
  • Reducción de inventarios: para poder ser eficientes en las operaciones hay que reducir inventarios ya que es muy complejo gestionar de manera eficaz un gran inventario en un mercado global y sin perder calidad en el servicio.

La influencia de la COVID-19: la nueva situación logística global

Al comienzo del artículo hablábamos de que algunas ventajas de la globalización podían llegar a convertirse en inconvenientes en algún momento. Un ejemplo claro es que con el objetivo de optimizar costes, la cadena de suministro se ha hecho más dependiente, menos flexible y con menos capacidad de respuesta rápida a posibles desviaciones inesperadas en la demanda, como ha ocurrido con la crisis de la COVID-19.

Los expertos afirman que uno de los problemas del impacto de la COVID-19 en el sector logístico ha sido la falta de previsión en la gestión de la cadena de suministro. Un informe de Accenture advertía de la importancia de poner en marcha un enfoque holístico en la gestión de las cadenas de suministro, que las empresas consigan hacerlas más resilientes a largo plazo para poder enfrentarse a futuros retos.

Por tanto, una de las primeras conclusiones que se sacan de la crisis ocasionada por la pandemia es que es necesario diversificar geográficamente las fuentes de aprovisionamiento, para flexibilizar la producción, debido a que la crisis actual afecta a prácticamente todos los países del mundo. Antes de la pandemia las empresas sabían gestionar dificultades logísticas puntuales, por ejemplo en zonas de conflicto bélico, en algunos lugares concretos. Hay que aprender a gestionar esta situación global.

Esta diversificación geográfica implica replantear el sistema productivo: apertura a nuevos proveedores, replanificación de pedidos, etc.

Por otro lado, la digitalización y la logística 4.0. son fundamentales para adaptarse a esta nueva situación mundial con más rapidez. La inteligencia artificial, el big data, el machine learning, el Internet de las Cosas, entre otros habilitadores tecnológicos, servirán para ser más eficientes, ágiles, productivos y mejorar la calidad. Cambiar la cadena de suministro haciendo hincapié en la innovación y en la sostenibilidad son las vías a seguir.

Además, para conseguir optimizar la cadena de suministro hay que ajustar la oferta y la demanda a la nueva realidad en la que vivimos. Es necesario monitorizar los precios de las materias primas, revisar los plazos de entrega, medir los riesgos de los medios de transporte y anticiparse a posibles restricciones aduaneras.