Big Data y Supply Chain: una alianza imparable

Por Equipo BooBoo  ·  11 septiembre 2020

La irrupción del Big Data en múltiples sectores ha revolucionado el día a día de las empresas que han optado por incorporar la gestión de estructuras de datos en sus organizaciones. También en el mundo de la logística, donde, gracias a sus modelos predictivos y al aprendizaje automatizado, está mejorando la experiencia de principio a fin.

La forma en la que compramos ha cambiado radicalmente en los últimos años. Hoy en día, es habitual que la mayoría de las transacciones se hagan de manera online y, como consecuencia, el proceso de decisión y adquisición cambia y se extiende. Aunque se trata de un proceso muy complejo, existen algunas tecnologías que pueden ayudar a que se convierta en una experiencia casi a medida de cada usuario. Y todo, gracias a la información que tanto la industria en general como las empresas en particular tienen sobre sus operaciones.

El Big Data es precisamente la forma en la que se estructura esa información y marca un antes y después en el transporte y la logística. Veamos cómo.

Sumergiéndonos de lleno en el mundo Big Data

Con el avance de la tecnología, la generación de información ha vivido un crecimiento exponencial y las formas más tradicionales de guardar esa información se han quedado obsoletas en cuestión de muy pocos años.

Big Data hace referencia al almacenamiento de datos, ya sea de forma estructurada o no. Las fuentes de las que se obtienen esos datos han sido y son hoy en día muy variadas: desde transacciones, hasta bases de datos, registros, acciones online, aplicaciones móviles, trabajos de investigación, repositorios, redes sociales e, incluso, dispositivos dentro del Internet de las Cosas. Sus aplicaciones pueden ser, a su vez, muy variadas.

Solo en el caso de la industria, el enorme tamaño de toda la información que se genera cada día hace que sea prácticamente inabarcable desde métodos que se habían venido usándose hasta ahora para el procesamiento de esos datos. Por este motivo, hoy son necesarias nuevas herramientas y formas de analizar y utilizar estas cantidades de datos.

Actualmente, el estudio de datos engloba una enorme complejidad que permite, no solo bucear de forma controlada en ese océano inmenso, sino también mejorar la toma de decisiones en procesos industriales.

¿Qué puede hacer el Big Data por la industria?

En su aplicación al entorno empresarial, las compañías utilizan los datos que almacenan en sus sistemas para diversas acciones que optimizar su negocio: desde la mejora en operaciones hasta la consecución de un servicio al cliente de máxima calidad, pasando por campañas personalizadas en marketing y la optimización de sus propios recursos.

Cuanta más información dispone una empresa del ecosistema en el que opera, más ventaja competitiva tiene con respecto al resto. Cuanto mejor uso se hace de esa información, en términos de extracción y gestión, más racionales y justificadas serán las decisiones que se tomen.

¿Por qué? Porque, gracias al Big Data, las empresas pueden situar en el centro de sus acciones la mejora de sus procesos, pero también a sus clientes: con el almacenamiento de información, es sencillo extraer datos sobre sus preferencias, deseos, miedos… y, en función de estas características, se puede mejorar la estrategia empresarial de forma que responda a estas necesidades.

Nuevos horizontes: el Big Data en la cadena de suministro

Uno de los nuevos escenarios más interesantes que se presentan con la especialización en Big Data es precisamente el de la logística y el transporte.

Cruzar variables en Big Data en la industria del transporte tiene múltiples beneficios.

  • Tracking: una de las principales ventajas que tiene el aplicar el Big Data a los procesos industriales de envío es la de incorporar análisis predictivos para evitar retrasos y mejorar la eficiencia de todas las operaciones.

Tener en todo momento identificada y localizada la mercancía no solo es importante en cuestiones de seguridad, sino que también crea un efecto positivo en los consumidores al ofrecer comunicación constante y transparente.

  • Información a tiempo real: contar con información constantemente actualizada sobre la mercancía, la dirección de origen y la de destino puede contribuir de forma muy relevante a la toma de decisiones y a una mayor flexibilidad y adaptación a las necesidades de cada momento.

Además, en el caso de incidencias recurrentes, gracias al Big Data será posible identificar en qué parte operativa ocurren y pulir aquellos puntos que estén presentando fricción.

  • Puntos críticos: la última milla: el Big Data ofrece aspectos muy positivos que pueden mejorar la experiencia de compra de sus usuarios. Uno de los problemas más persistentes a los que se enfrentan es en el momento que se conoce como “l”, que se suele considerar mucho menos eficiente y, sin embargo, mucho más costosa.

Estudiando y analizando los datos de este último paso de la cadena logística, se podrán identificar fricciones, y como ya se ha mencionado, poner solución a las incidencias, siempre ofreciendo transparencia al consumidor final. Pero es que, además, analizando el proceso de envío en sí, las empresas pueden obtener información muy valiosa sobre sus clientes y crear servicios personalizados que, en última instancia, fidelicen a estos usuarios.

Anticiparse a sus necesidades y ser capaz de predecir sus deseos en el futuro no solo tendrá al consumidor más contento, sino que también multiplicará las opciones de cerrar nuevas ventas a usuarios que ya han comprado el producto.

Una alianza imparable

Todas las empresas del mundo cuentan con algo en común: querer mejorar sus procesos con el mínimo cambio y esfuerzo. Con el conocimiento adecuado a la hora de extraer los datos, el Big Data puede arrojar una gran cantidad de luz sobre las mejoras y los puntos a optimizar de todo un proceso logístico.

Por ello, y aunque se trata de un entorno muy líquido y cambiante, la industria ha de adaptarse y evolucionar al ritmo que marca la tecnología y aceptar estos cambios para mantenerse competitivos en el mercado. Queda más que demostrado que el Big Data puede ayudar con un éxito notable a mejorar el servicio a un consumidor que, por su parte, cada vez es más autónomo y exigente. No quedarse atrás nunca antes había sido tan importante.